Dr. Sergio Rozenholc

Periódico El Homeópatico

Dr. Eduardo N. Imventarza

HOMEOPATÍA UNICISTA: Curación de la enfermedad o alivio temporario

Prof. DR. EDUARDO N. IMVENTARZA 
Profesor Titular de Homeopatía Unicista
Ex Profesor Titular de la E.M.H.A. Tomás Paschero
Ex Coordinador del Departamento de Investigaciones de la E.M.H.A. Tomás Paschero
Ex Coordinador de Consultorios Docentes de la E.M.H.A. Tomás Paschero

Miembro de la Liga Medicorum Homeopática Internacional
Av. Rivadavia 6351 – Torre 1 – 4to. B (1406). Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Tel/Fax (54-11) 4633-4100 / 4632-5171

imventarza@hotmail.com


La gente se está volcando cada vez más hacia la Homeopatía Unicista Hahnemanniana. Las razones son numerosas:

1) Porque están cansados de recibir tratamientos que le mejoran una enfermedad pero le provocan o le hacen aparecer otra.

2) Porque se hartaron de ser derivados de especialista en especialista que se ocupan sólo de un aspecto de la persona sin tenerla en cuenta como totalidad.

3) Porque necesitan de un médico que los considere como una unidad, al que puedan recurrir, tanto por dolores de cabeza, como por trastornos digestivos, cardíacos, renales, neurológicos o psíquicos. Un médico que los escuche, a quien contarle sus temores, ambiciones, frustraciones, y también, porque no, revelarle sus más íntimos y guardados secretos.

4) Porque tuvieron la posibilidad de observar los cambios experimentados por personas cercanas tratadas con Homeopatía Unicista que son quienes mejor pueden describir lo que se siente cuando se tuvo la posibilidad de haber recibido el medicamento adecuado para esa persona. (Simillimum).

QUE ENFERMEDADES SE TRATAN:

La Homeopatía Unicista tiene en cuenta a la persona como una totalidad indivisible. Esta unidad puede estar en armonía o no. Si no lo está, esto se va a traducir en diversos trastornos y sensaciones, que pueden ir desde el ¨me siento mal¨, ¨no sé qué me pasa, pero estoy nervioso, ansioso, inquieto, no estoy durmiendo bien, no encuentro un rumbo a mi vida, etc. Estas manifestaciones nos están indicando, sin lugar a dudas, que aunque no exista ningún órgano lesionado, la persona está enferma.

 La enfermedad comenzó mucho antes, con una desarmonización de la Energía Vital que se expresaba por medio de estados anímicos, conductas, molestias sin ubicación específica, etc.

Si el Homeópata Unicista es consultado en esa primera etapa no sólo logrará que ella se sienta bien, sino que, además, evitará que en el futuro aparezca una enfermedad más seria.

Esto es muy importante de comprender, por ejemplo, para muchas madres que deambulan por psicólogos, psicopedagogas y neurólogos porque sus hijos tienen trastornos en la conducta y/o el aprendizaje, miedos, dificultades para relacionarse con otros chicos, etc.

Un tratamiento homeopático adecuado, no sólo mejorará estos trastornos, sino que además evitará futuras enfermedades.

También por supuesto por medio de la Homeopatía  Unicista pueden tratarse enfermedades de toda índole, incluso muchas de las consideradas incurables por la medicina oficial

. En realidad la Homeopatía es la  medicina que aplica con la mayor fidelidad la premisa hipocrática “no hay enfermedades, sino enfermos”. Es que la posibilidad de curar no depende tanto del diagnóstico clínico, es decir, qué tiene  este enfermo. Sino en mayor medida del diagnóstico del individuo que padece, o sea quién es el paciente. No sólo de qué sufre, sino cómo sufre.

Si viene a mi consultorio Juan, que me consulta por una úlcera gastro duodenal (diagnóstico clínico): al indagar quién es Juan (diagnóstico de individuo) descubro que es muy ansioso, perfeccionista, todo tiene que estar de 10. Además es muy sensible y emotivo. Le encanta hacer favores, pero lo pone muy mal  la gente desagradecida. Es autoritario, pero en el fondo siempre permanece ese temor de no poder alcanzar su destino. No le gusta estar solo. Además es caluroso, le encantan los dulces, pero su digestión siempre fue muy lenta. Sus pies transpiran con olor y sueña que vuela.

El remedio curativo de Juan se llama Lycopodium.

En cambio Oscar que también trae como motivo de consulta su úlcera duodenal  me cuenta que siempre fue muy temeroso de todo. De chico a la oscuridad, las tormentas, los perros, fantasmas. Las películas de terror y la sangre, hasta hoy le impresionan muchísimo.

De carácter es muy cerrado. Callado, pero cabeza dura en sus opiniones.

De chico comía hasta pedazos de pared.

Ahora le encanta todo salado y los huevos.

Es muy friolento y tiene vértigo en lugares altos.

Trata de hacer las cosas bien, porque en el fondo siempre teme equivocarse y que lo reten por ello.

Oscar se curó con Calcárea Carbónica.

Cuando hablo de curar me refiero, no solamente a que desapareció la úlcera duodenal, sino que tanto Juan como Oscar pudieron modificar sus inhibiciones, fobias y agresiones que estaban condicionando su enfermedad y su vida.

LA SALUD, para la Homeopatía no consiste simplemente en que desaparezcan los síntomas físicos, sino, fundamentalmente, estar libre de los conflictos internos que condicionan su vida.

El tratamiento homeopático Unicista está dirigido al centro mismo de la enfermedad: La Energía Vital desarmonizada. De acuerdo al grado de desarmonización el Homeópata puede evaluar la posibilidad de curación de cada enfermo en particular. Es decir que dicha posibilidad no está dada por el diagnóstico de la enfermedad, sino por el grado de desarmonía vital.