Dr. Sergio Rozenholc

Periódico El Homeópatico

Dra. Silvia Fischman

Graphites

Dra. Silvia Fischman
TEL. 4811-9439


Este relato es de una paciente que consultó hace muchos años.

Diana tiene 40 años, escritora de cuentos infantiles, hace tiempo que se siente sin ganas de trabajar.

Tiene muchos síntomas relacionados con el trabajo. Siente desánimo; desaliento; sombrío; melancolía. Describe su estado emocional con sensación de angustia al anochecer.

Se describe como melancólica, llora en la consulta, inquieta, indecisa, lenta y distraída. Con respecto a otras afecciones sufre de caída del cabello en las partes laterales de la cabeza.

En el caso de ella síntomas relacionados con la piel. Caída del cabello; herpes.

Come y sufre de náuseas. Angustia con temblor; angustia durante la menstruación.

No puede poner atención en el trabajo, no encuentra placer en hacerlo.

Más adelante comenta que no puede evitar, estar asustada y malhumorada.

La falta de ganas para trabajar le está trayendo problemas.

No llega a terminar sus cuentos a tiempo para entregarlos a la editorial para la cual trabaja.

Su entorno afectivo coincide con lo anterior. Su malhumor alejó a su pareja y hace difícil la convivencia, aumentando así su desaliento y melancolía.

Cuando le pido que me comunique un deseo de cómo querría verse, dijo saliendo de lo sombrío de la melancolía y de los malestares físicos.

La estudié un tiempo repertorizando algunos síntomas, apareció Graphites en primer lugar.

Fui como en otro caso a leer este medicamento en los Antipsoricos (Enfermedades Crónicas). Y encontré lo siguiente:

El Graphites o Plumbago es una especie de carbón mineral y el pequeño contenido de hierro es visto como un agregado no esencial a su naturaleza.

“Previamente describe cómo se prepara el medicamento a partir de la pulverización de un lápiz inglés de acuerdo a la preparación de los medicamentos Antipsoricos”.

Menciona el primer tratado sobre la acción medicinal del Plumbago como un medicamento para el herpes.

Encontré la descripción de sus síntomas en aquellos que este medicamento cura y en su patogenesia. Por ejemplo falta de inclinación al trabajo, lentitud.

Y los otros síntomas mencionados más arriba.

Saliendo de mi propio desaliento al enfrentar este cuadro comencé a medicarla con Graphites.

Fue mejorando, actualmente sus cuentos infantiles muestran liviandad.

Ella está viviendo una etapa nueva, saliendo del desánimo, de lo sombrío. Que era su deseo. El medicamento va actuando en la enfermedad (principio vital desequilibrado). Yendo hacia la salud guiados por los síntomas.

Dice Hahnemann “Nosotros vamos más lejos, y administramos Graphites como un antipsorico muy útil ya sea que el herpes esté presente en la enfermedad crónica o no, probando que los síntomas presentes y previos del paciente se encontraban homeopáticamente tan similares cómo es posible a los síntomas puros, los cuales son peculiares a Graphites, causados por él en el cuerpo sano.”

La sensación de infelicidad fue cambiando, fue desapareciendo. Ella está saliendo adelante de su tristeza.

Su relación de pareja mejoro. Estos cambios que se observan en el cuerpo y en la mente confirman que la homeopatía es soberana.