Dr. Sergio Rozenholc

Periódico El Homeópatico

Insomnio

Cómo liberarse del insomnio con homeopatía

Dr. Sergio Pereira Vitale

 

Cuantas veces nos sucede que de repente y quizás por el motivo que menos nos imaginemos, una noche “esa noche” en la que es tan importante dormir porque al día siguiente tendremos un día agitado… nos encuentra el insomnio.

Y entonces le damos una y mil vueltas a la cama… y en ese momento lo peor que podemos hacer es intentar luchar por vencerlo. Y cuanto peor nos pongamos menos sueño nos viene. Y todo se va poniendo de mal en peor, sobre todo cuando ya son las 4 de la mañana y en un rato nomas tiene que sonar el despertador.

Muchas veces tenemos una pelea con nosotros mismos tal, que nos quiere tomar revancha a la noche siguiente, y a la otra y a la otra… hasta que nos convertimos en un ente que apenas puede tolerar la luz del día, o el más tenue de los comentarios dirigidos hacia nuestra persona.

Siempre, pero siempre, siempre, hay un motivo escondido en el hecho de no poder dormir. Quizás se trate de un momento de ansiedad ante un gran día que se nos viene acercando, quizás se trate de la consecuencia de habernos peleado con nuestro mejor amigo, o amiga, o el jefe, o la pareja…. Quizás se trate de la consecuencia de haber discutido, de habernos enterado de algo, quizás en casos en que hemos perdido la confianza de pareja, con o sin, un hecho real de por medio (infidelidad)…. En estos casos los pensamientos que nos asaltan son tortura, las imágenes que se nos vienen son mucho peor que una pesadilla, porque lo que vivimos no es un sueño, es una muy cruda realidad que nos tiene de rehén.

Muchas veces el insomnio se da luego de un día en el que estuvimos a full con la computadora, o con el celular. Si estuvimos en un chat demasiado interesante hasta altas horas de la madrugada, si había que resolver un imposible problema de ataque viral… y otras tantas causas. Aquí la falta de sueño puede venir acompañada con síntomas de cansancio visual, dolor de cabeza, de cuello, de mareo, de pesadez…

Una situación de stress cualquiera sea, y ciertas enfermedades que nos lleven a padecer dolores, problemas de circulación, presión alta, arritmias, cálculos en la vesícula, dolores del ciático, y otros nos llevan a que dormir sea una verdadera “misión imposible”.

Desde el punto de vista homeopático antroposófico, decimos que el momento más importante del día, para el cuerpo, es la noche. La noche nos trae esa posibilidad de revitalizarnos, de reparar fuerzas, de hacer que se nos borren las impresiones que nos quedaron atascadas en el aura, luego de un día agitado.

Pero claro, todo esto solamente es factible si nos relajamos bien, si dormimos profundamente, y si el sueño es verdaderamente reparador. Si todas estas condiciones no se dan, es como si quedásemos impregnados de una sombra que se nos pega cual imán, y nos aleja de esa revitalización. Nos lleva a más cansancio, a mas stress, a taquicardia, a mas nerviosismo, a mas irritabilidad, a mas inquietud, como un círculo vicioso.

Desde la homeopatía muchas veces encontramos un síntoma descripto como “salta fuera de la cama”. Y lo aplicamos a casos de insomnio torturante donde se toma por enemigo a la cama, y la persona salta hacia algún lugar de la casa para “hacer algo” aunque sean las tres, cuatro o cinco de la mañana.

Siempre tenemos en cuenta el desencadenante del cuadro. Cada uno de estos tienen su expresión dentro del conjunto de sustancias homeopáticas a las que a menudo recurrimos.

También tenemos en cuenta el rasgo de personalidad de la persona que nos consulta, su forma de reaccionar, sus características generales, de las más diversas, por ejemplo si es friolento o caluroso, si le gustan los dulces, o los salados, si quizás recurra a menudo a alimentos picantes o a comidas sustanciosas. Todo esto nos es de suma importancia a la hora de elegir un medicamento aliviador.

A modo de ejemplo vamos a citar algunas de estas posibles soluciones homeopáticas:

Si se trata de insomnio ante “una cuenta regresiva” porque se nos acerca una fecha muy importante, como un gran evento, un examen, una presentación. Y todo es vivido con gran ansiedad, y temor al fracaso. Y el stress traducido en nerviosismo no para de incrementarse, la sustancia posible es el gelsemium.

En casos en los que los pensamientos no paran, si hay gran excitación, quizás luego de una noche de haber tomado uno o varios cafés fuertes “dobles” la sustancia a considerar es el mismo café, pero preparado homeopáticamente: coffea tosta.

Si se trata de un insomnio como consecuencia de tener la cabeza muy pesada, cara roja, dolor de cabeza luego de haber estado demasiado expuesto al sol, quizás con el cuerpo quemado por el sol, y con latido perceptibles en el cuello o en los oídos, entre otros síntomas, el medicamento puede ser la belladona.

Si el insomnio se da luego de la pérdida de un ser querido, o el final de una relación, si tenemos angustia, cuello o el pecho hecho un nudo, con ganas de llorar, y suspiros tristes, la sustancia a considerar puede ser ignatia amara.

Si es el caso de no poder dormir luego de un gran golpe, una caída, una fractura, con gran cansancio y debilidad, si dice que está bien, pero por dentro se siente herido, dolido por un traumatismo, la sustancia a considerar puede ser árnica montana.

Es muy importante el ritmo vigilia sueño. Tanto lo es, que la pregunta de si duerme bien o mal está presente en todas y cada una de las consultas homeopáticas. Muchas veces en pleno tratamiento la persona se encuentra con que puede dormir muy, muy profundamente, y tanto que alcanza un nivel que jamás se había imaginado, siendo para nosotros una de las señales que siempre buscamos y que indican que vamos por el buen camino.

Las medicamentos que aquí se mencionan han sido descriptos únicamente a modo de ejemplo. No es intención del autor de esta nota, ni la de sus editores, la de sustituir la inevitable consulta al médico homeópata.

 

 

Dr. Sergio Pereira Vitale

Médico homeópata unicista

Medicina con orientación antroposófica

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