Dr. Sergio Rozenholc

Periódico El Homeópatico

Insomnio

Antipsoricos de Hahnemann

“Una historia de Arsenicum.”………..

 

Se trata de un paciente de 50 años que padece un insomnio de muchos años.

Es hijo único, de madre viuda. Él es Padre (separado), tiene un hijo de 10 años.

No le permite a su hijo jugar a la pelota en la casa. Ni usarlo como espacio de juego.

También comenta: “estoy lleno de temores”. Temo a mi muerte. Temo por los demás. Todo esto no me deja dormir.

Todo esto con un gran cuadro de angustia. Una angustia Intolerable. Con respecto al lenguaje, aparece reiteradamente el tema de la muerte. También podemos rever como hablaba del veneno. Al temor a resultar envenenado (buscar el síntoma)). Lo mismo que ciertos medicamentos le hagan mal, poniendo en peligro su vida.

Y hasta tomar un café afuera y que lo envenenen.

Esos pensamientos repetidos lo llevaban a un constante insomnio

Lo más visible es que tiene temblores en la cara, la cual a su vez esta transpirada.

“Todo esto repito con un gran cuadro de angustia”

Durante su tratamiento fue mejorando, siempre con Arsenicum 200, 1000 y otras potencias.

El paciente cambió, hay un cambio en su carácter. Cuenta “voy a la plaza a jugar al futbol con mi hijo”.

Quiero destacar los síntomas de Arsenicum de los Antipsoricos de Hahnemann que fue el medicamento elegido para este paciente.

Los síntomas del paciente coinciden con la patogenesia plenamente y son:

  • Tristeza a la noche en cama, pensando en desgracia de parientes (E).
  • Ansiedad, pérdida de sueño por.
  • Angustia con opresión en el pecho.
  • Angustia temblorosa, con transpiración fría en la cara (E). este es un síntoma raro y característico, como muchos de este paciente.
  • Indiferente a la vida
  • temor a la muerte de noche
  • Temblor en la mandíbula con transpiración en la cara.

 

Otros síntomas de la Patogenesia:

La angustia más intolerable, era algo que tenía el paciente.

Angustia mortal.

Angustia interna.

 

Actualmente sale con su hijo, organiza salidas con él.

Su angustia y su tristeza cambiaron ahora disfruta de la vida.

Duerme bien. Le desaparecen los temblores. Esta más tranquilo.

Leyendo atentamente la patogenesia de este medicamento y su semejanza con los síntomas, me permitió llegar a una prescripción.

Finalmente su principio vital se encamina a la curación

Los medicamentos provienen de la Naturaleza. Están diluidos y dinamizados lo que los lleva a actuar sobre el principio vital (energía vital en desequilibrio) de los pacientes.

Solo pueden interactuar con los medicamentos de una manera inmaterial (dinámico); de manera semejante todos estos síntomas en su totalidad (enfermedades) solo puede ser removidos por el poder inmaterial (virtual y dinámico) de la medicina homeopática.

Los medicamentos han sido experimentados previamente en personas sanas y son administrados por su capacidad de producir síntomas semejantes a los que padecen los pacientes (Patogenesia) y los resultados son compilados en la Materia médica.

Los datos son recuperados de la Materia Médica son sistematizados en repertorios.

En este caso es la atenta lectura de la materia Médica.

Para finalizar voy a compartir el encabezamiento de Hahnemann al comienzo de la presentación del medicamento Arsenicum Album en los Antipsoricos:

“Mientras escribía la palabra Arsénico, recuerdos transcendentales estremecían mi alma.

Cuando Dios misericordioso creó el hierro, Él le dio a la humanidad la posibilidad de producir con él tanto la daga asesina como la reja del arado; y de este modo le dio al mismo tiempo la posibilidad de matar o de alimentar a sus congéneres.

Cuánto más felices serian, sin embargo, si utilizaran sus dones solo para beneficio mutuo!

Esta debería ser la meta de sus vidas; esta fue su voluntad”.

Así de esta manera, no es a Él, el Todo Amor, a quien tenemos que imputarle las practicas enfermizas de los hombres que se han atrevido a aplicar incorrectamente el maravilloso poder medicinal de las sustancias; en enfermedades para las cuales no son correctas. Y en vez de dosis tan enormes, guiadas solo por ideas frívolas o insignificantes, sin haberlas utilizado cuidadosamente. Y sin haber hecho una selección en el terreno adecuado”.

Samuel Hahnemann.

 

Bibliografía: Antipsoricos de Hahnemann