Dr. Sergio Rozenholc

Periódico El Homeópatico

Salud

La salud como camino a la transformación

Dr. Fernando Soloeta
Médico Homeopata
MN59005
INTERVIEW

¿CUANDO NO SOY EL MEDICAMENTO QUE SOY?

El hombre que descubre la homeopatía fue S.C.H, resume maravillosamente su comprensión del sentido y significado de la salud en el Parágrafo 9 de su obra magna el “Organon de la Medicina”:

“En el estado de salud del hombre, la fuerza vital que anima el cuerpo orgánico, reina de un modo absoluto y mantiene todas las partes del organismo en una admirable y armoniosa actividad vital, tanto en sus sensaciones como en sus funciones, de tal manera que el Espíritu dotado de Razón que habita ese organismo pueda disponer libremente de ese instrumento vivo y sano, para alcanzar los más altos fines de su existencia”.

LA ATENCION COMO FUERZA SANADORA

P-¿La acción curativa del tratamiento homeopático es mediada por la medicación o por la relación terapéutica con el paciente?

Es una pregunta crucial. El encuentro y contacto entre ambos es de por si terapéutico, pero es en la elección adecuada del medicamente donde el restablecimiento integral de la salud es posible. Si el homeópata tiene clara las indicaciones de Hahnemann para medicar la totalidad de la enfermedad en el paciente, la mitad del recorrido esta realizado. Hahnemann lo expresa claramente:

“….la totalidad de los síntomas en cada situación individual de enfermedad debe ser la única indicación para la elección del medicamento por medio de su arte, con vistas a que la enfermedad sea curada y transformada en salud”

La SALUD, no es un estado sino un “proceso en equilibrio, donde el fin no solo es la ausencia de enfermedad, sino el bienestar del hombre”.  El conocido aforismo “no hay enfermedades sino enfermos”, solo es cierto si el paciente reconoce su responsabilidad activa en el proceso de enfermar (y no solo en el acaecer pasivo de enfermarse). Descubrir en las “actitudes de la cotidianeidad” el germen o el sostenimiento de la enfermedad , es el comienzo del movimiento hacia la salud. Acceder al propio bienestar es un derecho natural que debe ser reconocido y percibido. La intervención del medico como facilitador entre el medicamento y la persona es crucial en el restablecimiento de la salud, y mas aun , la “anamnesis”, o sea la exploración donde ambos rememoran el camino olvidado   desde el desorden a la enfermedad.

P-La acción curativa del tratamiento homeopático si bien es mediada por el medicamento, ¿Cuál es la participación activa y consciente entre medico y paciente?

El homeópata luego de haber comprendido la totalidad del desorden dinamico de la fuerza vital, y administrado la sustancia dinamizada correspondiente, tiene gran parte del trabajo realizado. Cuando administra SULPHUR, PHOSPHORUS, LYCOPODIUM, etc, con éxito, estos no modifican, ni expanden el campo de la consciencia del sujeto, solo restablecen el campo vital del organismo. La PERSONA en si misma es la expresión existente del SER, donde la consciencia incluye el campo vital del organismo . Si el terapeuta discierne en la persona, el aspecto propio del “desorden vital manifestado en la imagen del medicamento”, podrá relacionarse de “ser a ser”, es decir, distinguir “el medicamento de la persona”, y por lo tanto nunca identificar ambos, y decir. “el, es sulphur” Solo entonces el encuentro esencial de ambos será posible, lo cual facilitara no solo la confianza sino el restablecimiento de la “vis medicatrix”. La confianza que surge en ese entrelazamiento esencial, es algo asi como el despertar de las fuerzas curativas o sanadoras propias del paciente

P- Es claro que el desorden automatico de la fuerza vital puede ser corregido por la fuerza dinámica del medicamento, aunque es solo en este discernir consciente e intencional del terapeuta, donde se moviliza una energía consciente, que participa activamente en el proceso de la curación. ¿Cuál es su origen y de donde surge?

Esta clase de discernir como luego veremos, se asienta en la capacidad de una nueva clase de atención. No es la que utilizamos automáticamente en la vigilia, cuando conducimos, caminamos y nos relacionamos con el mundo, aunque podemos gracias a ella sobrevivir en “automatico”. Si bien las ciencias neurocognitivas tienen evidencia abrumadora que la mayoría de nuestros movimientos psíquicos son inconscientes y automáticos, y son suficientes para preservar nuestra existencia dentro del orden social, con nuestros valores y esfuerzos, obedecen a una atención dispersa o focalizada. La clase de atención capaz de “suspender transitoriamente la imaginación y creencias personales” surge de una mirada abierta, donde el observador participa “activamente a partir de la propia presencia”. Aquí se abre una corriente en el circulo terapéutico: medico-medicamento-paciente. Es el contacto mas profundo con la propia “eseidad” donde una energía liberada y bienhechora, fluye de “ser a ser”.

P-_¿Es entonces posible   reconocer, aprender y distanciarse  entre lo que es propio y saludable de aquello que perturba y enferma?

Solo desde una percepción de “uno mismo” y libre de imaginación, accedo a una sensación global y profunda de mi mismo. Desde esta “contacto interior” es posible cierta autonomía en el mundo, sin identificarme necesariamente con todos los gustos y disgustos de cuanto me rodea.

P- Pero entonces ¿Cuál. es la cualidad de esta clase de atención capaz de percibir la totalidad sin quedar “identificado y fragmentado” con los juegos de fuerzas que me rodean?

Si bien los homeópatas intervenimos en la “totalidad del desorden vital” del cuerpo, no implica que abarque el campo de la consciencia del hombre, donde reside la percepción mas intima y profunda de uno mismo. Esta dimensión consciente, no es una entelequia aislada del organismo. Es desde ahí, donde el hombre puede y debe acceder al lugar que le corresponde por derecho propio. Es con la sensación de existencia, no como idea, sino con la propia experiencia de ser y existir donde se integra el organismo a la consciencia. Es en esta percepción consciente donde es posible asumir libre y responsablemente la salud, y eventualmente alcanzar el “mas alto fin de la propia existencia”

P- ¿Que debo entender por “atención”, porque parece ser el punto de inflexión entre nuestros automatismos y la consciencia, la salud y la enfermedad, la curación y la sanación?

Esta nueva clase de atención si bien es natural, debe ser reconocida porque al no ser cultivada es fácilmente desapercibida. Hahnemann fue el primero en señalarla a los homeópatas, aunque reconozco que no ha sido transmitida en las “escuelas”. El se refirió a una calidad de observación (“una nueva clase de atención en medicina”), donde el observador fuera capaz “como de salir de si mismo captando lo que es , libre de prejuicios y silenciando la imaginación”. Esta practica le fue muy útil porque pudo observarse a si mismo separado de sus “funciones modificadas patogeneticamente”(es decir por la experimentación de sustancias en el propio organismo). Esta actitud “consciente” abre un espacio en lo “observado en el propio observador”, lo cual permite no identificarse ni afectarse por ciertas características aprendidas y adquiridas “de la personalidad” (simpatía , antipatías, irritabilidad, enojos, celos, envidias, miedos, etc), que conlleva en si mismo desorden y alteración.

Esta observación y estudio de si, abrió el camino para el desarrollo de la consciencia.Todo esto lo describio en el “observador en Medicina”, pero pocos vieron que este conocimiento era la llave para el descubrimiento de “quien soy detrás de mis funciones psico -organicas”, o no lo quisieron transmitir.

.Esta practica de la ATENCION abre no solo una mejor comprensión de nosotros mismos sino también la capacidad de transformar la curación en sanación. Es decir cuando una percepción mas consciente y global de mi mismo, discierne y separa ( “transmuta”, diría Dethlefsen, en la Enfermedad como camino) lo observado(emociones, sensaciones,pensamientos) en el propio campo del observador(percepción consciente de mi mismo), deviene una nueva calidad de bienestar y salud.

P-¿Cómo accedió Ud. a este conocimiento?

Cuando comencé mi practica como medico homeópata terminaba muy abrumado por mi ignorancia y por un exceso de pacientes. Por un lado el tiempo apremiaba y a pesar de dejar espacio suficiente entre uno y otro, alrededor de 2 a 3 hs, nunca me “alcanzaba el tiempo” .Un dia “descubri intuitivamente” que si me volvia mas “pasivo y receptivo y no tan avido por descubrir y prescribir en el momento ”, mi percepción del tiempo se modificaba y simultáneamente se suspendia cualquier “imaginación acerca del paciente y expectativas acerca de la medicación”.

Reconozco que un homeópata ya fallecido, el Dr. S. Murata me ayudo en profundizar este descubrimiento. El poseía cierto conocimiento “esotérico” y rápidamente comprendio que esa facultad “intuitiva” debía y podía perfeccionarse. El resto es una larga historia, pero comprendi la importancia y el valor de esta herramienta inestimable, tanto para acceder al estudio y la observación de si, como para incrementar la propia fuerza sanadora

P-¿ Ud enseña esta practica?

Tome la decisión de hacerlo, con pocas personas y con previa entrevista.

La persona, en la medida que sea capaz de auscultarse a si misma y establecer una comunicación con sus síntomas será capaz de comprender el significado profundo de los mismos. Esta actitud no es pasiva ni automática; la persona debe estar dispuesta activamente a cuestionar habitos que condicionen o arriesguen su salud como también a aprender a relacionarse visceralmente en principio con la propia “consciencia organica”. El hombre “esencialmente sano” es quien puede disponer de toda su capacidad de auto despliegue, independientemente que padezca o no de una dolencia, en cambio, el sujeto “enfermo” es quien a pesar de no evidenciar enfermedad alguna, no tiene necesidad alguna de re-integrarse activamente consigo mismo. Vive pasiva y reactivamente su malestar o enfermedad. No le surge la pregunta ¿Cuál es mi participación activa, consciente, y saludable en la transformación de la salud?

Descubrir la practica de esta consciencia del cuerpo en el campo de la salud, es decir desarrollar una atención que abarque la totalidad organica podria ser la clave para el despliegue de nuevas potencias saludables, como así también el camino al descubrimiento de quienes realmente somos.